jueves, 29 de noviembre de 2012

Entorno del Puesto.


El ambiente de trabajo debe mantener una relación directa con el individuo y conseguir que los factores ambientales estén dentro de los límites del confort con el fin de conseguir un grado de bienestar y satisfacción.

Cuando estos agentes están fuera de los parámetros establecidos existe una exposición a Riesgos Físicos el cual se refiere a todos aquellos factores ambientales que dependen de las propiedades físicas de los cuerpos, tales como ruido, iluminación, radiación ionizante, radiación no ionizante, temperatura elevada y vibración, que actúan sobre los tejidos y órganos del cuerpo del trabajador y que pueden producir efectos nocivos, de acuerdo con la intensidad y tiempo de exposición de los mismos.

No se trata no sólo del cumplimiento de los requisitos mínimos en cuanto a las condiciones ambientales, sino de mostrar cómo mantener el horizonte de una mayor calidad de vida en el medio laboral. La disponibilidad de espacios adecuados, la temperatura-climatización, la iluminación y la elección del color, el acondicionamiento acústico... Todos ellos son factores que nos influyen de un modo determinante en los puestos de trabajo.
  • Iluminación
Es una de las condiciones ambientales que más inciden en la salud visual y en el confort laboral en oficinas y despachos, pues las tareas que se realizan habitualmente –lectura de textos en el ordenador, reconocimiento de letras y símbolos en el teclado y lectura de documentos tienen altos requerimientos visuales. De ahí que para lograr una correcta visión resulte muy importante una iluminación adecuada que nos permita prevenir molestias y fatigas. Además, la edad del trabajador es un factor determinante en la aparición de la fatiga visual.
  • Climatización
La temperatura es una variable de gran importancia en el confort y satisfacción de los trabajadores.La percepción de frío o de calor excesivos en oficinas y despachos genera malestar y puede producir estrés. De ahí que se recomienden intervalos de confort, para asegurar el bienestar.
En ocasiones, surgen dificultades relacionadas con las características y preferencias individuales, lo que motiva que no sean infrecuentes los conflictos relacionados con esta condición ambiental. Así mismo también está directamente relacionado con la climatización el “síndrome del edificio enfermo”.

"El síndrome del edificio enfermo se presenta en trabajadores que trabajan en edificios que casi siempre tienen un sistema de ventilación forzada, generalmente común a todo el edificio o a amplios sectores y donde existe recirculación parcial del aire. Algunos de los síntomas que presentan los trabajadores son: sensación de sequedad en membranas mucosas y piel, ronquera, respiración dificultosa, erupciones cutáneas, dolor de cabeza, fatiga mental, elevada incidencia de infecciones respiratorias y resfriados"

Valores termohigrométricos recomendados:

• Se recomienda que la temperatura sea mantenida dentro de los siguiente rangos: 2 0ºC a 24ºC.
• La sequedad de los ojos y mucosas se puede prevenir manteniendo la humedad relativa entre el 45% y el 65%, para cualquiera de las temperaturas comprendidas dentro de dicho rango.
  • Condiciones acústicas
Cuando hablamos de “ruido” desde el punto de vista ergonómico estamos refiriéndonos a una condición acústica que nos resulta molesta y que puede llegar a ser un verdadero problema no desde el punto de vista de la pérdida de audición sino del confort.
Los trabajos en oficinas y despachos suelen ser compartidos y es necesario considerar que exigen frecuentemente tanto concentración como comunicación verbal. Éstos se ven dificultados por el sonido de impresoras, ventiladores, equipos de aire acondicionado, fotocopiadoras, timbres de teléfonos… y otras conversaciones, tanto telefónicas como personales. Si bien es cierto que a veces éstas afectan más a la atención por el significado de su contenido que por el ruido mismo. Los niveles de ruido a partir de los cuales se entiende que se puede provocar disconfort se sitúan entre los 55-65 decibelios A (dBA).
  • Color
El color es uno de los elementos del entorno que influye tanto en la modificación de nuestras reacciones fisiológicas como en nuestras emociones. Es sabido que hay colores que producen un efecto relajante, como el rosa, los azules y verdes, y otros provocan efectos estimulantes o excitantes (como el rojo, el naranja).Así pues, la elección de colores en el entorno de trabajo será importante en función de la tarea que se vaya a realizar y de cara a favorecer la adecuada luminosidad, evitar los deslumbramientos, prevenir la monotonía y/o facilitar un adecuado clima laboral.


  • Espacio
Las necesidades relacionadas con el espacio son básicas tanto desde el punto de vista de la propia seguridad, como de los factores ergonómicos y psicosociales.
Es necesario que el diseño del puesto de trabajo tenga en cuenta las dimensiones corporales de los trabajadores: los movimientos y la alternancia de posturas son indispensables para prevenir la fatiga y, por tanto, para garantizar la eficacia en el trabajo. Pero, más allá de esto, valoraremos que las personas tenemos necesidades de espacio distintas de las meramente funcionales: cada persona tiene una actitud distinta con respecto a su propio espacio y sus cosas. En los espacios hacinados tienden a perderse estos límites, generando tensiones, irritabilidad y nerviosismo por este motivo.
  • Olores
Los olores representan otro importante factor de bienestar o disconfort según sus características y en función también de las diferencias individuales. Como ocurre con el color, los olores ejercen una gran influencia en nuestra fisiología y en nuestras emociones y su aceptabilidad es totalmente subjetiva. Ya desde la antigüedad, se han estudiado sus influencias en el pensamiento, los sentimientos y la salud. En los ambientes interiores, como son las oficinas y despachos, la percepción de los olores desagradables genera a menudo quejas sobre la calidad del aire. En dicha calidad influyen aspectos externos, aunque la mayoría de los olores tienen su origen en el propio edificio, siendo la causa principal sus ocupantes y los equipos y actividades por ellos desarrolladas.

Los sentidos son una fuente vital de información y de placer. El ajetreo diario quizá nos hace considerarlos más desde su funcionalidad o disfuncionalidad que desde la satisfacción que podemos sentir. 

¿Condiciones Ambientales?...


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